Líneas de bajo MIDI

Líneas de bajo MIDI


Es habitual cuando escuchamos alguna producción en la que no se encuentra presente un bajo tocado por un bajista, que la base se sienta extraña, monótona, rígida, o de algún modo, poco natural.
Antes se podía apelar la “falta de expresión” de los sonidos disponibles – aunque los sonidos de bajo, por sus características, siempre tuvieron muy buena presencia en todas las épocas – pero en la actualidad esa excusa no tiene más asidero. Los sonidos de los instrumentos virtuales actuales son realmente buenos. Trylogy o Trilian, de Spectrasonics, y Bassyssm-J, de Acoustic Samples, son dos ejemplos perfectos de calidad.

 

 

Líneas de bajo MIDI más reales


Líneas de bajo MIDI

Líneas de bajo MIDI


Como siempre menciono: lo verdaderamente importante no es la calidad del sonido sino cómo se lo utiliza. Cuando un sonido, aunque se trate de un modelo de poca calidad, es utilizado de la manera adecuada, el resultado será óptimo. Cuando se combinan calidad de sonido y calidad de interpretación es resultado será el ideal.
Ahora bien, esta idea no sólo debe relacionarse con el mundo virtual; sucede exactamente lo mismo en el mundo real. Alguien podría asegurar que el Fender Jazz Bass que utilizaba el gran Jaco Pastorius podría escucharse muy mal al ser ejecutado por otro músico. Algo parecido sucede con la famosa guitarra de Brian May: muchos especialistas concuerdan en que los materiales utilizados para la construcción del instrumento no fueron los mejores, pero gracias a la musicalidad de su ejecutante los resultados quedarán en nuestros oídos por siempre.

 

Cuando nos enfrentamos a la creación de la línea de bajos para una canción, especialmente cuando no estamos hablando de géneros relacionados con la música electrónica, tenemos que tocar de la manera cómo lo haría un bajista.

 

Algunos consejos
Debemos cuidarnos de no utilizar superposiciones o solapamientos antinaturales de notas. Salvo en contadas excepciones, una base de bajo estará constituida por una línea melódica monofónica. Si, en la búsqueda de engordar la base, se utilizan frases con superposición de notas en intervalos de 3ras. o 5tas., por ejemplo, el resultado se escuchará, en el mejor de los casos, extraño.

 

Algo que se escucha bastante artificial, especialmente cuando se trata de crear bases en corcheas, es la utilización de notas muy cortas. Salvo que el efecto buscado sea la creación de una base tipo stacatto, luego de grabar una base en corcheas deberíamos pasar un poco de tiempo, editando las notas MIDI, a fin de estirarlas un poco hasta lograr la fluidez que demanda la línea de bajo.

 

Emplear notas con diferentes duraciones ayudan a mejorar la expresión. Por ejemplo, la utilización de notas stacatto combinadas con notas normales aporta dinámica. Imaginemos la base de bajo de “Another brick in the wall” parte 2, sin la utilización de esa tercera nota stacatto. Ese freno en el momento adecuado hace que el bajo tome más preponderancia en el contexto de la mezcla.

 

Un recurso que aporta movimiento a la base es la utilización de notas de los acordes en lugar de trabajar únicamente con las notas tónica. De esta manera se consiguen inversiones armónicas con respecto al resto de los instrumentos, que aportan muy buenas sensaciones.

 

No tocar, todo el tiempo, pegado al bombo. A veces, la relación bajo/bombo, se interpreta del modo equivocado. No significa que el bajo debe sonar únicamente cuando se presenta un golpe de bombo. En ocasiones, es cierto, pero, generalmente, el agregado de notas en otros puntos del compás aporta vida a la base.

 

La utilización de slides – empleando, por ejemplo, la rueda de tono o Pitch – es un recurso que no se debería dejar de lado. Habitualmente, los bajistas utilizamos glissandos para llegar a algunas notas, o simplemente, para crear efectos. El el mundo MIDI es fácil conseguir el mismo efecto, utilizando mensajes de control de tono, ya sea dibujando una línea en el secuenciador, que afecte la afinación del instrumento, o bien, grabando eventos con la rueda de Pitch.

 

Para conseguir más variedad, podemos aplicar sustituciones rítmicas, reemplazando, por ejemplo, una negra por dos corcheas, o similares. En este caso, deberíamos prestar atención al bombo para evitar crear movimientos exagerados en las frecuencias bajas.
Con este método logramos diferenciar las bases de dos partes de una canción.

 

Por último, nunca podemos dejar de prestar especial atención a las grabaciones en donde se escuchan bases ejecutadas por bajistas. En todos los casos, estaremos en condiciones de rescatar elementos que luego podremos emplear en nuestras bases.

 

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